Sindicato peruano invoca tomar acciones con respecto a la seguridad

Los jugadores profesionales peruanos de los clubes de la capital sostuvieron una reunión con el Consejo Directivo del Sindicato Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (SAFAP), para plantear e invocar a los responsables de la organización de los torneos, la implementación de mayor seguridad en los centros de trabajo - los clubes -, debido a acontecimientos suscitados y promovidos por barristas de los clubes.

Los agremiados peruanos son profesionales del deporte, y como todo profesional, tienen el derecho de exigir a sus empleadores, los Clubes, a la FPF y a las autoridades públicas, que tomen las medidas de seguridad necesarias para que desarrollemos con tranquilidad nuestras labores.

El miércoles pasado, futbolistas profesionales de los equipos de Lima y el Consejo Directivo de SAFAP, se reunieron a concertar, conversar y discutir sobre el problema de la violencia en el fútbol peruano, con el fin no sólo de acordar cómo exigir seguridad y salud en el trabajo, sino también para determinar de qué manera activa será la participación de SAFAP en las propuestas de solución.

Se coincidió de manera unánime en que las visitas acompañadas de amenazas de los barristas a los entrenamientos no ayudan a los equipos en nada, por el contrario, perjudican a los futbolistas y a su rendimiento grupal e individual. resulta lamentable observar que esto sucede y que no hay ni repuesta por parte de los clubes, Federación Peruana de Fútbol ni alguna autoridad que asuma su responsabilidad.

Corresponde un trabajo de largo aliento, de mucha paciencia y que involucre o todos los participantes del sector, empezando por ejemplo, con la FPF, con normativas que protejan la seguridad en el trabajo de los deportistas; o por los Clubes, con acciones alineadas al cuidado de su activo más importante; o las autoridades policiales, con investigaciones eficientes y acciones que ayuden a prevenir estos actos; súmense los medios de comunicación, claves para la difusión de los mensajes; y por supuesto, los propios futbolistas agremiados, a través de su comportamiento y sus  redes, con buenos ejemplos, en especial para los más chicos, herederos de nuestra cultura.  

Los grandes cambios empiezan con pequeñas acciones. Los futbolistas están comprometidos a hacer su parte. Iniciarán de esta manera una serie de acciones que pretenden brindarle seguridad en el trabajo a los profesionales del fútbol y de disfrutar un fútbol sin violencia.